Estudio del caso, diagnóstico y seguimiento
Entendemos el diagnóstico no como un cierre, sino como un punto de partida. Nos permite situar el problema, ver la posición parental ante él, señalar síntomas que no siempre coinciden con el motivo de la demanda.
En un segundo momento, y en función de lo escogido, se asigna al niño un terapeuta y se elabora un proyecto de intervención.
El seguimiento del caso es realizado por parte del equipo terapéutico. Se realizan supervisiones periódicas, así como reuniones con los padres, tanto a demanda del terapeuta como de ellos mismos.
Existe un contacto con la escuela o con prefesionales de otras disciplinas que están en relación con el niño, en los casos en que esto de considera necesario.